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36º Aniversario de la Primera Aparición de la Virgen

 

El miércoles 14 del mes pasado, celebramos en Prado Nuevo el 36º Aniversario de la primer Aparición de la Virgen en este prado. 
Para todos los que no pudisteis venir os compartimos algunos momentos de ese día:

 

Texto leído en el Prado el 14 de junio

Gracias a la aceptación de Luz Amparo a los planes del Señor, en noviembre de 1980, unos meses después comenzaron las apariciones en Prado Nuevo. Se cumplen hoy 36 años. La Virgen María y su Hijo Jesucristo han escogido este hermoso lugar, a fin de derramar gracias muy especiales para nuestra salvación, como dice la Virgen en sus mensajes.

Desde aquella fecha memorable, han pasado por aquí centenares de miles de peregrinos que no dejan de acudir a diario y especialmente los primeros sábados, dando testimonio de abundantes gracias, tanto espirituales como corporales.

La Capilla pedida entonces y en otras ocasiones por la Virgen se pudo construir en el año 2012, aunque todavía sea una construcción provisional, a la espera de que, una vez recalificado el terreno, permitan hacer la Capilla definitiva.

Nos felicitamos mutuamente en este día, y nos unimos a todos los devotos de nuestra Señora de los Dolores en el día de su primera aparición en Prado Nuevo.

 

Testimonio de Marcos Vera, testigo ocular de la Primera Aparición


 

Añadimos la transcripción del audio

Presentación:

Vamos a escuchar el testimonio de Marcos, una persona que estuvo… que estuvo aquí aquel día, aquel 14 de junio de 1981. Vino aquí con Luz Amparo, que nos cuente brevemente ese testimonio y rezamos el rezo del Santo Rosario.

Marcos Vera:

Marcos Vera dando su testimonio

Buenas tardes nos dé Dios a todos y a todas (…) Yo creo que ya muchos de los que estamos aquí habéis creído y oído… Bien... Y yo sí que os puedo decir que aquél día, yo mismo (¿fui?) al huerto de Luz Amparo a limpiar las patatas y las malas hierbas, comimos y decidimos venir al pilón éste que hay aquí atrás de mí a limpiar los cacharros de comer y a beber agua fresca. Justo en este momento estábamos Pedro, Amparo y yo, Pedro hijo de Amparo, y yo me acuerdo cómo cayó de rodillas aquí, se dio con las rodillas en una piedra que hay aquí mismo…, y que no está. Y tanto Pedro como yo vimos salir un humo blanco del árbol, como una columna, como una cosa como si fuera algodón, pero que al mismo tiempo se fue difuminando, yo creí que Pedro había hecho algo al árbol y le dije: “Pero Pedro que has hecho ahí”. “Yo no he hecho nada, nada” Y entonces nos quedamos tranquilo viendo, y como ella estaba en extasis, y cuando ella se empezó a mover y tal, y salió, se levantó y nos preguntó: “Oye ¿habéis visto algo vosotros?”; y yo le contesté: “Bueno, yo he visto que salía como una columna de humo blanco, que yo entendía que era humo como si fuera algodón, le he preguntado a Pedro si había hecho algo y él ha dicho: ‘que no, que no…’. Y entonces la mujer nos empezó (¿a decir?) “¿Y no habéis visto nada más?”, “pues no” y yo no me atreví a preguntarle qué había ocurrido, sabía que había ocurrido algo pero no sabía qué. Y según salíamos hacia el huerto, andando, ella en voz alta, así hablando para ella misma: “Ay Dios mío, ¿y cómo digo yo ahora esto?” Entonces yo me figuré que algo había pasado y entonces me atreví a preguntar y digo: “¿es que ha pasado algo?” “Sí, es que he visto a la Virgen, vestida de rosa, y me ha dicho que es que quiere que en este lugar se construya una capilla, para que vengan de todas partes del mundo a meditar la pasión de mi Hijo que está olvidada, que cuando esta capilla se haga esta agua de esta fuente curará y que todas las personas que vengan a este lugar serán marcadas con una cruz en la frente”. Y entonces yo le contesté: “Bueno, pues sí hay que decir pues tendrás que decir”. “Sí, pero ahora sí que van decir que estamos locos y locas () que antes”. “Pero bueno hija (…)” y hablamos más para largo. Y a continuación pues ya nos fuimos al pueblo y yo me pude incorporar a mi trabajo y en ese momento creo recordar que llegaban Miguel y Julia de Madrid o llegaban al Monasterio, o algo de eso, y con una persona, que concretamente que se llamaba Paula, y una persona más le contamos lo que había ocurrido y ya que estaban con Amparo, y se rezó aquí el primer rosario, aquí atrás, bueno, también dijo que quería que todos los días se rezara el rosario en este lugar. Y en ese momento ellos fueron los primeros que rezaron el rosario, esa misma tarde. Yo ya me quedé en mi trabajo y bueno…, es lo que ocurrió aquel día. Muchas gracias

 

Publicamos algunas imágenes de este día

 

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