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Misión evangelizadora en México – Por las tierras de la Guadalupana con la Virgen Dolorosa

El silencio se respira; algunas personas se echan de vez en cuando la mano a la mejilla, otras sacan directamente el pañuelo… El mensaje de la Virgen y el recuerdo de Luz Amparo han llegado a México, y como era de esperar, han conmovido los corazones del abarrotado auditorio… Prado Nuevo ha dado un nuevo paso, consolidando así su dimensión internacional.

 

Charla coloquio sobre Prado Nuevo en los salones de la Acción Católica.

La llegada de una peregrinación a Prado Nuevo (El Escorial), procedente de México, y el anuncio de dos nuevos viajes desde aquellas tierras, nos trae a la memoria la no lejana visita que realizamos a 4 ciudades mexicanas en una auténtica misión de evangelización.

Nuestro primer destino fue el Distrito Federal, la capital mexicana, con Susana Flores y la familia al completo de Andrea Castillo como anfitriones. La visita al Santuario de Ntra. Señora de Guadalupe nos ayudó a tomar conciencia de lo que la Virgen María quiere para su Santuario Mariano en Prado Nuevo. Guadalupe fue la antesala, la preparación del encuentro que tuvimos al día siguiente en Querétaro.

Querétaro

Alrededor de las 16:30 h., iniciamos una procesión con la Virgen de los Dolores en la que se intercalaron el rezo del Rosario y diversos cantos de alabanza a la Virgen. Una hora después, comenzamos la conferencia sobre los orígenes y evolución del movimiento de fundado por Luz Amparo en El Escorial. Los medios técnicos nos permitieron escuchar una grabación de este instrumento elegido por Dios. Y la acción de la Gracia se sintió desde el primer momento: sus palabras —pura doctrina de la Iglesia—, expresadas con un lenguaje para todos accesible, calaron hondamente en el auditorio, produciendo la conmoción y emoción de los espectadores. Esta pauta se repitió en todos y cada uno de los actos que realizamos en México. La celebración de una multitudinaria Misa clausuró nuestra primera jornada de apostolado, y nos sirvió de despedida de las buenas personas que allí conocimos y que, en silencio, trabajan para extender el mensaje de la Virgen.

Rumbo a Zacatecas

El jueves, a buena hora, partimos rumbo a Zacatecas. En México las ciudades están muy distanciadas, teniendo en cuenta que la superficie total del país (1.964.382 km²) es casi cuatro veces la de España (505.990 km²). Pero la distancia nunca fue un impedimento en nuestro empeño por difundir el mensaje de la Virgen de El Escorial. En la iglesia… Filiberto y Rocío, como anfitriones, nos facilitaron el encuentro con María Ángeles, responsable de movimiento mariano… Y con Jesús… Tras hacer noche en Zacatecas, el viernes nos esperaba una jornada de especial significado e importancia para la Obra de El Escorial: el encuentro y Eucaristía con el Sr. Obispo de San Luis Potosí.

 

Cerro del Cubilete

D. Jesús Carlos

A primera hora de la tarde, los simpatizantes y devotos de la Virgen Dolorosa se congregaron en la explanada de la Iglesia de los Remedios, para iniciar la peregrinación con las dos imágenes de la Virgen, la de los Dolores y la de Guadalupe, para ir rumbo al centro de Acción Católica, en la zona centro de San Luis. El traslado de las imágenes se realizó rezando el Rosario y con cantos a la Virgen, dando testimonio a los miles de ciudadanos que se encontraban a su paso ambas imágenes.

Nuevamente, en esta ocasión a las 16:30 h., en los salones de la Acción Católica, tuvimos una charla coloquio sobre Prado Nuevo, en la que los asistentes pudieron profundizar en el contenido e ideario «reparador» propio de la Obra de El Escorial.

La solemne Eucaristía con el Arzobispo, D. Jesús Carlos Cabrero Romero, puso el broche de oro a una providencial jornada. En el Sr. Arzobispo encontramos a un hombre sencillo, amante de su ministerio y atento al encargo pastoral que Dios le ha dado a través del Santo Padre. Sus palabras cercanas confortaron y alentaron a los cientos de asistentes, profundizando con ello en su amor y devoción a la Virgen María.

En la cima de «El Cerro del Cubilete»

La jornada del sábado la dedicamos a visitar un santuario muy popular para los mexicanos en honor al Sagrado Corazón de Jesús: «El Cerro del Cubilete». De la mano del impulsor del movimiento juvenil «Testimonio y esperanza», conocimos de primera mano todos los detalles de la multitudinaria manifestación de fe que supone la Peregrinación Nacional, que cada año reúne a 30.000 jóvenes que ascienden durante todo el día por las empedradas cuestas hasta el Santuario dedicado al Corazón de Cristo.

Providencialmente, pudimos viajar por la tarde a León para encontrarnos con una familia conocedora de Prado Nuevo desde los años 80: los Marasco-Castillo. Como compromiso tienen el de colaborar con esta bendita Obra en su preciosa ciudad.

Visitando Cerro Prieto y Rancho Nuevo

Por todos los rincones de México, disfrutamos de la devoción mariana propia de sus habitantes, pero ésta se hizo quizá más patente el domingo en nuestra visita a Cerro Prieto y Rancho Nuevo. A las 10:30 h.  de la mañana, estábamos citados en la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe de Cerro Prieto, de Mexquitic de Carmona. Nos encontramos con una comunidad muy sencilla, acogedora y profundamente amante de la Virgen. Comenzamos la Jornada con el rezo del Rosario en la plaza de la aldea, la Santa Misa y una procesión de las imágenes de la Virgen por diversas calles. La profunda devoción de los moradores de aquellas tierras nos llevó a comprobar cómo rota el cuadro de la Dolorosa de Prado Nuevo por cada una de las casas recibiendo presentes y oraciones de sus humildes moradores. El P. Sergio tuvo la oportunidad de bendecir a todos y cada uno de sus moradores, caballos incluidos, y de dar testimonio de las manifestaciones de la Virgen en El Escorial, tan admiradas y veneradas por los lugareños.

Por la tarde, tras la comida, recibimos otro singular ejemplo de cariño y amor a la Virgen en la Iglesia de Nuestro Sr. de Burgos en Rancho Nuevo, de Soledad de Graciano Sánchez. Nuevamente, las calles de la barriada se llenaron de seguidores para acompañar a la Virgen en el rezo del Rosario, incluso saliendo de las casas y sumándose a la procesión al paso de  la misma. Una improvisada instalación de gran capacidad se convirtió primero en salón de conferencias, para alojar una nueva plática sobre Prado Nuevo, y después en un abarrotado «templo» donde celebrar la Eucaristía. Los actos se retrasaron un poco, porque los sacerdotes presentes pasaron varias horas confesando, nueva prueba del fruto de las gracias derramadas por la Virgen en esos generosos corazones.

En la hermosa Hacienda de Peotillos

El ingeniero Muriel es un abanderado de las peregrinaciones de la Virgen tanto de Guadalupe como de El Escorial por las tierras mexicanas. Él es el responsable de que peregrine por 90 pueblitos cada año y de que sea tan conocida la Virgen Dolorosa de Prado Nuevo. Su entrega generosa, por amor a la Virgen, bien merece nuestro enorme y profundo reconocimiento. El tan querido y conocido por todos Licenciado Muriel nos alojó en la Hacienda de Peotillos, una de las más grandes y con más historia de la zona. Sus dimensiones y grandes espacios nos hacían imaginar una enorme residencia de ancianos para los pobres de la zona.

Adorando al Santísimo en Villa Hidalgo

Como último gran acto en México, tuvimos la oportunidad de vivir un tiempo de adoración al Santísimo Sacramento en Villa Hidalgo,  de San Luis Potosí. La Brecha de Corcavada recibió a las dos imágenes peregrinas, la de los Dolores y la de Guadalupe, con cantos y bailes típicos.  A las 11:00 h. de la mañana, en el Auditorio, se expuso ante los fieles el Santísimo Sacramento durante una hora. Un profundo silencio y respeto inundó el auditorio deportivo, y tras este espacio de tiempo, se procedió a la bendición con Jesús Sacramentado y la reserva. A este acto eucarístico, le siguió la celebración de la Misa y un breve encuentro informativo sobre los frutos vocacionales y familiares de la Obra social y religiosa de El Escorial.  Con lo cual pusimos el punto y seguido de nuestro viaje por las tierras mexicanas, con la promesa de seguir apoyando a nuestra coordinadora Aurora Castillo y a su grupo de colaboradores en esta iniciativa de apostolado mariano, bajo la advocación de Ntra. Sra. de los Dolores de Prado Nuevo de El Escorial.

 

(Revista Prado Nuevo nº 18. Artículo)

 

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